Certificaciones que hablan de confianza
En un mercado donde la confianza se gana con hechos, hemos asumido el compromiso de ir más allá de la promesa: resultados comprobables.

La confianza se demuestra
Obtener una certificación internacional no es un trámite, es un proceso de transformación. Cada norma implica meses de preparación, auditorías rigurosas y una cultura organizacional enfocada en la mejora continua. Hoy Lasem cuenta con la certificación FSSC 22000, mientras que Asturias ostenta tanto FSSC 22000 como ISO 9001:2015, consolidándose como un aliado estratégico confiable para los líderes de la panificación y la industria alimentaria.
La calidad, cuando se certifica y se vive, se convierte en una garantía para construir relaciones duraderas.
La certificación ISO 9001:2015 avala un Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) que garantiza que la empresa tiene la capacidad de ofrecer productos y servicios que cumplen consistentemente con los requisitos del cliente y la normatividad vigente. Pero, más allá del cumplimiento, esta norma exige liderazgo, planeación estratégica, comunicación efectiva, evaluación del desempeño y acciones de mejora. El resultado: una empresa más eficiente, productiva y enfocada en la satisfacción del cliente.
Por su parte, la certificación FSSC 22000 (Food Safety System Certification) es una de las más prestigiosas a nivel global en materia de seguridad alimentaria. Basada en las normas ISO 22000 y complementada con requisitos técnicos específicos del sector, valida que la empresa cuenta con un sistema robusto para controlar los peligros alimentarios y minimizar los riesgos.
Dos estándares, un mismo compromiso
Implementar un sistema de gestión de inocuidad alineado a los estándares FSSC da como resultado tres años de certificación con vigilancia constante, auditorías anuales y recertificación periódica. Esto asegura que los procesos no solo cumplan una vez, sino que mantengan su excelencia día con día. La certificación FSSC 22000 abre puertas a nuevos mercados y garantiza la seguridad alimentaria en toda la cadena de valor, desde la selección de materias primas hasta el producto final.
En conjunto, ambas acreditaciones demuestran que nuestros productos no solo cumplen con la regulación, sino que están a la altura de las exigencias de la industria, generando relaciones de largo plazo basadas en confianza, transparencia y resultados. Para nuestros clientes, esto se traduce en certeza operativa y competitividad. En un mercado donde la reputación de marca depende de la consistencia, trabajar con un proveedor certificado es una ventaja tangible. Permite reducir reclamaciones, evitar devoluciones, aumentar la satisfacción del consumidor y fortalecer la lealtad hacia la marca final.

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Calidad que abre camino
Para el consumidor, significa confianza: la tranquilidad de que detrás de cada pan, pastel o producto terminado, hay un proceso vigilado y validado bajo las más estrictas normas internacionales.
En 2026, nuestro compromiso es mantener las certificaciones que hoy nos respaldan y daremos un paso decisivo hacia la sostenibilidad al buscar la certificación RSPO para Asturias. Con este distintivo reforzamos nuestro respeto por el medio ambiente (al promover prácticas que protegen la biodiversidad, optimizan el uso del agua y reducen emisiones) y garantizamos la responsabilidad social y la trazabilidad absoluta en la cadena de suministro. Nuestros productos comunicarán con transparencia un compromiso real con el aceite de palma sostenible.
En un mundo donde la excelencia es el nuevo estándar, Asturias y Grupo Asturias continúan horneando el futuro con conocimiento, innovación y confianza. Porque la calidad, cuando se certifica y se vive, se convierte en la mejor garantía para construir relaciones duraderas.